Cambia tu cuerpo y serás feliz

16.12.2020

¡Buenos días, panal! ¿Qué tal lleváis las navidades? ¿Estáis disfrutando? Yo sé que este año es raro, pero bueno a todo le podemos sacar partido.

¿Os habéis pensado que el título va en serio? Espero que no. Si me conocéis sabéis de sobra que jamás de los jamases os diría que cambiaseis vuestro cuerpo para ser felices. Solo quería darle un título llamativo, que ya sabéis que me encanta provocar.

Siempre he defendido a capa y espada que no tenemos que cambiar nuestro cuerpo para ser felices y querernos. Bueno, siempre no, pero desde que me recuperé por completo sí. Y hay muchas personas que no están de acuerdo conmigo. Las personas que no están de acuerdo conmigo suelen ser personas sumergidas en la cultura de la dieta, y eso no me extraña para nada. Lo que sí me extraña es que hay un pequeño porcentaje de personas que están en la corriente de la recuperación de TCA o de la aceptación corporal.

Si sabéis del tema ahora mismo diréis "pero si promueven cambiar el físico, tan fuera de la cultura de la dieta no estarán", y tenéis toda la razón, pienso igual. El problema está en el público hacia el que se dirigen y el mensaje que intentan dar.

No es lo mismo la influencer de turno que te dice "estoy cambiando mi cuerpo para quererme" que la nutricionista (por poner un ejemplo, no saquéis conclusiones) que tiene en su biografía "aceptación corporal" pero os incita a cambiar vuestro cuerpo si éste no os gusta.

Son contradicciones, o al menos yo lo veo así. Ahora mismo os cuento mi punto de vista y una pequeña reflexión.

¿POR QUÉ CAMBIAR EL FÍSICO?

Cuando nos planteamos cambiar nuestro cuerpo siempre es por un motivo estético. 

"Quiero el culo bien duro y respingón", "quiero unos hombros grandes", "quiero amplitud en mi espalda", "quiero unos brazos más finos pero tonificados"... 

Nunca vas a escuchar que alguien cambia su físico por salud. 

"Me voy a poner el culo bien duro y respingón porque así mi salud cardiovascular mejorará con creces y también podré subir las escaleras del metro volando".

En vuestra vida habéis escuchado eso, ¿verdad? Normal, suena raro de narices. Estaría estupendo que fuera así, pero lamentablemente no lo es. 

Es cierto que en ocasiones, el cambio físico va de la mano. Por ejemplo, cuando empezamos a incluir en nuestro día a día ejercicio físico por salud, nuestro cuerpo es posible que cambie. No es porque lo hayamos querido, pero así ha pasado. 

 ¿Y ESTÁ MAL CAMBIAR EL CUERPO POR ESTÉTICA?

No soy yo Dios ni nadie para decir lo que está bien y lo que está mal ya que eso depende de la persona. A mi parecer, no es que esté mal, pero te impide recuperarte de la cultura de la dieta. 

Cada persona es libre de hacer lo que quiera hacer. Si no te importa o te merece la pena seguir formando parte de esa cultura con todo lo que eso conlleva (preocupaciones, superficialidad, dieta, obsesión...), adelante, modifica tu cuerpo las veces que quieras. 

Yo jamás voy a promover que las personas cambien su cuerpo para gustarse o para ser felices, JAMÁS. Esto se debe a que yo promuevo la libertad incondicional de la cultura de la dieta. Y sí, seré un poco radical, pero en mi recuperación no existen los "peros". 

  • Puedes recuperarte, pero también puedes cambiar tu cuerpo si no te gusta. 
  • Puedes aceptar tu cuerpo, pero si no lo consigues puedes cambiarlo. 
  • Puedes comer libre, pero si necesitas tener ciertos patrones de alimentación para cambiar tu cuerpo, puedes hacerlo. 

Lo siento pero no. Este es el único pero que existe en mi método de recuperación. 

Así que lo dicho, depende mucho de cómo quieras vivir tu vida. 

"PERO SI ME VEO MEJOR, SERÉ MÁS FELIZ"

El motivo por el que las personas cambian su físico, como ya he dicho antes, es para ser más felices y para quererse. Y no os voy a mentir, es cierto que si nos vemos mejor tenemos una sensación muy agradable que nos hace "ser felices". Lamentablemente, esta sensación es falsa

No somos más felices si nos vemos mejor, es la creencia de que somos un físico la que nos hace creer así. Hemos interiorizado gracias a (o por culpa de) la cultura de la dieta que somos un físico y que nuestra felicidad depende de cómo nos veamos estéticamente. 

No me quiero meter en temas de política, pero pasa lo mismo cuando compramos algo. Cuando nos compramos ropa, por poner un ejemplo, sentimos una falsa sensación de felicidad. Decimos "jope, qué bien, me he comprado esta prenda de ropa". Salimos de un día de comprar y estamos tan contentas. Y es el capitalismo el que ha reforzado que nos sintamos así. Nos obliga a consumir y nos sentimos genial si lo hacemos. 

Si aprendemos a que no tenemos que gastar por gastar y que comprar, cualquier cosa, no nos va a dar la felicidad, no sentimos esa falsa felicidad cuando nos compramos algo. Podemos sentir felicidad si estamos comprando algo que llevamos mucho tiempo queriendo, que vamos a regalarle a alguien, que está rebajado después de mucho tiempo... pero no felicidad cada vez que pasamos a una tienda y pillamos algo. 

Espero que haya quedado claro este ejemplo. En ningún momento os estoy diciendo que no os compréis ropa, ¿vale? Entiendo que hay que vestirse, pero quiero que entendáis que esa necesidad de comprar y comprar nos la ha creado la sociedad capitalista en la que vivimos. Y sí, soy la que tiene un iPhone y voy a seguir teniéndolo hasta el fin de los tiempos porque me encanta

Tampoco estoy diciendo que las empresas se vayan a la mierda y que todo sea de todos. Por favor no me malinterpretéis. Pero tenemos que ser conscientes de lo que tenemos y dejar de querer tener más y más por avaricia. Hagamos un consumo responsable. 

Dejando de lado los ejemplos, vuelvo al tema. Esa falsa sensación de felicidad no te va a durar eternamente y te va a hacer que dependas siempre de un reflejo en el espejo, de una foto, de una báscula... Te mirarás y te dirás "me encanto", pero en un futuro, por las buenas o por las malas, entenderás que:

  • Eso no te va a dar la plenitud en tu vida
  • El físico puede cambiar de la noche a la mañana 
  • Eres más que eso y no puedes pretender que tu vida gire en torno a cómo te ves y te dejas de ver porque no es lo más importante de la vida
  • Hay otras responsabilidades verdaderamente importantes 

LO QUE SÍ QUE TE HARÁ FELIZ

Lo que verdaderamente te hará feliz y vivir una vida plena es aceptar tu cuerpo. Aceptar que así es tu cuerpo y que puede cambiar, pero no pasa nada si lo hace porque eres mucho más que eso. 

En vez de trabajar cada día para que tu cintura se vea más pequeña o tu culo más grande, trabaja cada día la autoaceptación. Mira tu cuerpo delante del espejo y piensa "esta soy yo, pero esto no me define". 

Habrá días en los que pienses que no estás tan mal o incluso te veas genial y tengas ganas de comerte el mundo. Y otros días en los que quieras meterte en un saco y no salir. Ambos días, te sientas como te sientas como te sientas, piensa que eres mucho más que eso. 

Si te sientes bien no refuerces la conducta y sientas esa "falsa felicidad". Repítete que aunque hoy te veas bien, eres mucho más que eso y mereces sentir alegría independientemente de cómo te veas.  

Es lo más fácil de decir y lo más difícil de conseguir, pero créeme que merece mucho la pena. 

HASTA OTRO DÍA, PANAL

Espero que os haya gustado este post. Y también espero que hayáis reflexionado. 

Hoy mismo estoy sorteando una tarjeta de regalo de treinta euros en ASOS. Lo tenéis en el día dieciséis del calendario de adviento. Termina el día 23 así que tenéis una semana para participar. 

Sí, os estoy sorteando una tarjeta regalo cuando antes he criticado el capitalismo, pero lo uno no tiene que ver con lo otro. Comprar no es el problema, cómo compramos sí. Así que si ganas este sorteo por favor compra siendo consciente de lo que estás comprando. 

¡Hasta otro día, panal!